Mucho que contar

Quién lo diría pero los de Cuarto seguimos rompiendo moldes. En un fin de semana de ensueño, nos fuimos en...
Mucho que contar

Quién lo diría pero los de Cuarto seguimos rompiendo moldes. En un fin de semana de ensueño, nos fuimos en masa a Las Cabañas. Nada más y nada menos que 17 hombres de Cuarto invadimos la finca. Nada más llegar tomamos posiciones y no se nos resistió ni un rincón de la Pedriza. Diego Pérez y Fer Durban enseguida le encontraron el gustillo a lo de explorar y les faltaron pocas piedras por mover de toda la Sierra.

Tras un gran partido muy disputado (Alex Hitos y Pablo Torquemada siguen haciendo méritos para ser titulares el año que viene en el equipo del Jara), nos centramos en la cena. Auténticas delicias lo que traían muchos socios del club. Eso sí, duraron unos instantes ante la voracidad de más de uno.

Poco después uno de los momentos más esperados: el juego de noche. La misión era complicada pero los comandos de la Cabaña 8 y la Cabaña 3 la cumplieron sin problemas ni daños colaterales. Espectaculares las carreras de Santi Bernedo y José María Gil-Casares. También interesante la forma de esconderse detrás de cualquier matojo de Dani García. Muy chulo el maquillaje de Nico Corominas (aún nos preguntamos si iba de Carnaval o de Comando). Después, todos al sobre.

Al día siguiente, unos cuantos terroristas (al mando del Sr. Herraiz) decidieron hacer de gallo y levantarse al alba. El desayuno fue visto y no visto y nos lanzamos a la aventura. Enseguida tuvimos que cruzar el primer río y llegaron los primeros remojones. Miguel González tardó en ponerse el bañador tres segundos y se metió en el agua tan ricamente. Tras cruzar el segundo río llegó un momento clave. Descubrimos a Mou. Gracias a todos cogimos un tremendo sapo, que quedó bautizado por, entre otros, Carlos García.

La excursión no terminó aquí. La famosa Grieta, todas las rocas de la Pedriza y los buitres que rondaban por ahí pudieron contemplar cómo la gente de 4º es incansable. Record para Gabi Martínez que se subió

Tras un poco más de río y un rato jugando al “Bote, botero” nos volvimos para casa con la mente en el campamento de Valdelugueros. Que tiemble el resto.

Noticias relacionadas

Contestar

Disculpa, debes iniciar sesión para escribir un comentario.