Éxito de la expedición a Siete Picos

Domingo 11 de marzo de 2012, excursión a Siete Picos. Don Leo Agustina, Gonzalo Trelles, José Ignacio  Valenzuela, y tres...
Éxito de la expedición a Siete Picos


Domingo 11 de marzo de 2012, excursión a Siete Picos. Don Leo Agustina, Gonzalo Trelles, José Ignacio  Valenzuela, y tres niños: Alfonso Pérez de Herrasti(1º ESO), Luis Toro y Santiago Valenzuela (5º P).
 
Quedamos para oír Misa en el Jara a las 09:15. Tomamos allí mismo un desayuno rápido y salimos losseis en el Opel Zafira del Club. Subimos a Navacerrada por la carretera de Colmenar y estamos en la explanada del Puerto de Navacerrada a las 11:30.
 
Detrás de la Venta Arias sube la humilde pista de esquí del Telégrafo. Como está en uso, a pesar de que hay poca nieve,debemos bordearla por la derecha. Una carretera asfaltada asciende hasta la llamada “residenciade los Congorros”. Inmediatamente antes de llegar a esta edificación, alpié del telesilla, a la izquierda, da comienzo el “Camino Schmid”. Lo tomamos y en apenas unos metros nos salimos a la izquierda siguiendo la pista de esquí de fondo, buscando simplemente bordear por detrás ese primer cerrito para alcanzar la cuerda que lleva desde el Puerto de Navacerrada hasta el de la Fuenfría, que es divisoria entre las provincias de Madrid y Segovia.
 
En apenas unos metros nos encontramos cruzando la pista de esquí llamada “del Bosque” avanzando por un camino bien delimitado con señales circulares rojas que atraviesa el pinar y va ascendiendo suavemente por la falda. Vamos solos,ya no hay nadie en esta zona. Hay bastante nieve, muy dura, helada incluso en las zonas más sombrías. En apenas media hora de camino alcanzamos el ancho collado de la “Praderade los Siete Picos”. Nos detenemos unos minutos a disfrutar las magníficas vistas que desde aquí se nos regalan sobre la zona madrileña.
Cercedilla está a nuestros pies y ya detrás de ella esa inmensa superficie de poblaciones y de urbanizaciones que casi sin interrupción parecen enlazar directamente con Madrid. El día es muy soleado, no hay nubes, pero si una calima espesa allá abajo, en la distancia.
 
A partir de aquí el camino sigue por la cuerda hasta la cumbre de Siete Picos. En menos de media hora estamos en la primera de las cimas, que se levanta sobre una inmensa seta de granito. Los niños se suben al vértice geodésico, a 2138 metros de altura,el máximo que alcanzaremos hoy. A partir de aquí las restantes cumbres que forman el cresterío van perdiendo altura en suave línea curva hacia la izquierda. Hemos superado un desnivel de 280 metros desde los 1860 del Puerto de Navacerrada.
 
Apenas son las 12:30…demasiado pronto para comer. Vamos bajando hacia el resto de las cumbres. Ascendemos algunas y esquivamos otras por los lados. En ocasiones, en las zonas de sombra, los pasos son peligrosos por el mucho hielo acumulado. Los niños se meten por todas partes, parecen gatos montunos. No hace viento. Nos hemos quitado casi todo el abrigo que llevábamos, estamos todos en mangas de camisa. 
A las 13:30, entre la primera y la segunda cumbres, buscamos un lugar bien soleado para parar a comer.En media hora larga quedan las mochilas aligeradas y nos levantamos. 
A través de un pinar muy nevado vamos descendiendo rápido, clavando talones en la nieve, hasta el Collado Ventoso, donde volvemos a toparnos con el Camino Schmid para dirigirnos hacia el Puerto de Navacerrada, a través del bosque, 200 metros más abajo que las cumbres que acabamos de recorrer.
 
Un café en el Arias, pipas peladas garrapiñadas –exquisitas- y en el coche a las 16:00. Rezamos un Rosario bajando a Madrid. Estamos en el Jara a las 17:20.
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